Caso Senegal: Argentina de Leo Messi abandonó el campo en 2021 y la FIFA solo impuso una sanción económica de 50.000 dólares

El gesto de protesta pacífica protagonizado por la selección nacional de fútbol de Senegal, al abandonar el terreno de juego durante la final del pasado domingo frente a Marruecos, continúa generando un intenso debate en el panorama futbolístico internacional. La acción, calificada por algunos analistas como heroica y reivindicativa, se produjo tras una serie de decisiones arbitrales que el combinado senegalés consideró injustas y que, según diversas voces críticas, evidenciaron irregularidades atribuibles tanto al arbitraje como a la propia Confederación Africana de Fútbol (CAF).

Desde entonces, varios expertos advierten de posibles consecuencias severas para Senegal, incluyendo sanciones que podrían comprometer su participación en futuras competiciones internacionales, especialmente de cara al Mundial de 2026. Otros analistas sostienen que la Copa Africana de Naciones habría estado orientada a favorecer a Marruecos como país anfitrión, una percepción reforzada por las reiteradas quejas arbitrales expresadas por selecciones rivales a lo largo del torneo.

No obstante, el abandono del terreno de juego por parte de una selección nacional no es un hecho sin precedentes en el fútbol internacional. Un caso emblemático ocurrió el 5 de septiembre de 2021, cuando la selección argentina se retiró del campo durante un partido de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar 2022, frente a Brasil, en el estadio Arena Corinthians de São Paulo. En aquella ocasión, el encuentro fue interrumpido por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil, que ordenó la retirada de cuatro jugadores argentinos —Emiliano Martínez, Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Emiliano Buendía— por presuntas violaciones de los protocolos sanitarios relacionados con la COVID-19.

Tras la intervención de las autoridades, el equipo argentino, encabezado por Lionel Messi, decidió abandonar el terreno de juego, lo que derivó en la suspensión inmediata del partido y en un escándalo de alcance mundial. Pese a la gravedad del incidente, la FIFA resolvió el caso con sanciones limitadas: la suspensión de dos partidos para los cuatro jugadores implicados, una multa superior a 500.000 dólares para la Confederación Brasileña de Fútbol, más de 200.000 dólares para la Asociación del Fútbol Argentino y una sanción adicional conjunta de 50.000 dólares por la suspensión del encuentro.

En contraste, tras la final en la que Senegal se proclamó campeón, la CAF anunció, apenas dos días después, la suspensión del seleccionador nacional Pape Thiaw, y no se descartan medidas disciplinarias más amplias que podrían afectar a jugadores, cuerpo técnico e incluso a la propia selección. Esta situación ha despertado críticas sobre un posible trato desigual por parte de los organismos rectores del fútbol.

La comparación entre ambos casos ha reavivado el debate sobre la coherencia, la equidad y la legalidad en la aplicación de sanciones a nivel internacional. Para muchos, la pregunta sigue siendo inevitable: ¿se aplica el mismo criterio disciplinario a todas las selecciones por igual?

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Justo Enzema-Nzá

Licenciado en Ciencia de Información y Periodismo por la UNGE. Está muy ligado al periodismo de investigación. lleva trabajando en los medios de comunicación nacionales desde 2014.

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