Maduro se declara inocente ante un juez en Nueva York mientras Delcy Rodríguez ya sonríe como presidenta interina de Venezuela
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se declaró este lunes inocente de los cargos de narcotráfico que pesan en su contra durante su primera comparecencia ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, mientras que, de forma paralela, en Caracas, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, juró como presidenta interina del país tras la captura del mandatario por parte de Estados Unidos.
Durante la audiencia, que se prolongó por menos de una hora, Maduro afirmó con voz serena ser “un hombre inocente” y calificó su detención como una “captura militar”, asegurando ante el juez que se considera un “prisionero de guerra”. La Administración del presidente estadounidense Donald Trump sostiene que su arresto responde a cargos relacionados con narcotráfico y crimen organizado.
El mandatario venezolano ingresó a la sala con una ligera cojera y vistiendo el uniforme reglamentario de los detenidos federales: pantalones caqui, camiseta azul marino sobre otra de color naranja y calzado del mismo tono. Le acompañó su esposa, Cilia Flores, quien también se declaró inocente y compareció con indumentaria similar.
Durante la sesión, a Maduro se le retiraron las esposas y utilizó auriculares para seguir la traducción al español de las intervenciones del juez, los fiscales y sus abogados. A lo largo del proceso tomó apuntes de manera constante e incluso solicitó conservar sus anotaciones al finalizar la audiencia, petición que fue aceptada por el magistrado.
El juez Alvin Hellerstein, de 92 años, inició el intercambio directo preguntándole su identidad. Maduro confirmó su nombre y, acto seguido, reiteró que había sido “secuestrado” en su residencia durante una operación militar extranjera, insistiendo en su condición de prisionero de guerra.
Mientras estos hechos se desarrollaban en Nueva York, en Caracas se producía un giro político de gran trascendencia. Delcy Rodríguez asumía la presidencia interina de la República Bolivariana de Venezuela, en un acto celebrado en el Palacio Legislativo Federal “Sucre”, sede de la Asamblea Nacional. La juramentación fue ordenada por el Tribunal Supremo de Justicia, amparándose en el artículo 233 de la Constitución, que contempla la ausencia forzosa del jefe del Estado.
En su primer discurso, Rodríguez expresó su “dolor” por la situación de Maduro y Flores, a quienes calificó como “rehenes”, y llamó a la calma, la unidad nacional y la defensa de la soberanía. Asimismo, exigió la liberación inmediata del presidente detenido.
La comunidad internacional ha reaccionado con posiciones divergentes. Washington ha instado al nuevo gobierno interino a seguir directrices planteadas por Estados Unidos, mientras que Rusia condenó lo que calificó como una “agresión armada” contra Venezuela, elevando la tensión diplomática en la región.