De ‘Busca Blancos’ a ‘A Mano’: Bajo el paraguas de la clandestinidad
No hay dudas de que el descubrimiento del petróleo y la gestión que hizo el Estado Ecuatoguineano de los recursos naturales del país, cambió significativamente la manera de percibir la vida de los ciudadanos de Guinea Ecuatorial. Con la llegada del crudo, la población ecuatoguineana empezó a experimentar importantes cambios en todos los escenarios de la vida social, lo cual abrió puertas a prácticas que, en sociedades con culturas más abiertas, se conciben como actividades organizadas.
Hace como 20 años, llegó el término “busca blancos”, que hacía referencia a las chicas que se prostituían. El concepto “busca blancos” era identificado con las mujeres que iban detrás de hombres blancos empresarios para meterse con ellos por dinero y por querer tener bebés mestizos (mulatos). Nos remontamos a la década de los 2000, donde tener un hijo con un blanco se asociaba con una futura buena vida, ya que la concepción sociocultural de la población consideraba que con una hija mestiza (mulata) en la familia se podía atraer a gente con dinero, lo cual empujaba a las jovencitas a prostituirse. Pero a diferencia de ahora, en esta época el fenómeno de la prostitución era identificable, lo que significa que era fácil saber quién se dedicaba a ello y en qué lugares se concentraban. El trabajo era más organizado, ambicioso y responsable.
Hablamos con una mujer de 54 años que vivió en carne y hueso la ‘época dorada’ de la prostitución en Guinea Ecuatorial. “En mi momento aquello no se hacía como una diversión. Para nosotros era un escaparate, una forma de vida donde te decías: ‘lo hago porque quiero sacar adelante a mi familia’”, nos cuenta. En ese momento residía en Bata y tuvo dos hijos con un francés en el 2003. “Teníamos un local en Bata. Cada una de nosotras tenía un propósito. Me fijé en un hombre y decidí que sería él quien me cambiaría la vida”, dice. Hoy en día no tiene problema de viajar a Francia y vive una vida cómoda. “Nunca hagas nada en la vida por diversión”, subraya. La prostitución que ejercían era ‘selectiva’ y solo necesitaban captar a un hombre que mejorase sus realidades.
Sin embargo, con el paso de los años, este enfoque empezó a experimentar cambios significativos que se producían en consonancia a las dinámicas sociales y económicas.
De ‘Busca Blanco’ a ‘A Mano’
Tras “busca blancos” nació en el año 2010 el término “à emporter”, que significa “para llevar”. Con la llegada del concepto “à emporter”, la prostitución pasó de ser un tema ‘tabú’ y menos resonante, a un tema de discusión más abierto y tolerante, donde se empezó a no saber identificar quiénes se dedican a la actividad y quiénes no. La práctica se hizo común dentro de la población y ya no se ejercía con un propósito claro.
Se podría decir que “à emporter” nació, precisamente, pero de forma desorganizada, por el excesivo deseo por los bienes materiales, donde se notaba que la gente ya priorizaba el interés económico sobre los valores socioculturales.
Más recientemente, el fenómeno volvió a traer nuevas actualizaciones, dando llegada, desde el año 2019 hasta hoy en día, al término "ansu fati", que significa literalmente “prostitutas disfrazadas” […]. Con el nombre "ansu fati", surgido en tiempos de cuarentena por el Covid-19, el fenómeno adoptó un nuevo enfoque. Las restricciones impuestas por la pandemia, como el confinamiento y el cierre de muchas actividades comerciales, obligaron a algunas personas a recurrir a la prostitución para cubrir ciertas necesidades.
“El fenómeno “ansu fati” se hizo popular en estas fechas, y era fácil identificar la manera en que se abordaba el trabajo. Bastaba con ir a sitios de ocio en ciudades como Malabo y ver cómo la gente relacionaba el ambiente con el mencionado servicio”, nos dice una fuente anónima que trabajaba en un local de Malabo en el que acudían muchos jóvenes en tiempos de pandemia para divertirse.
“Ansu fati” llegó en medio del ya concepto permanente “a mano”. Una vez que desapareció el nombre "à emporter" por ahí en los años 2014-2015, la prostitución dejó de ser un tema que generaba atención. La práctica permaneció un buen tiempo en la discreción. Sin embargo, parece ser que la crisis económica que empezó a atravesar el país desde la caída del precio del crudo en el mercado mundial, revivió una actividad que, a ojos de analistas y observadores sociales, cambia de estrategias cada cierto tiempo.
La actualidad: ‘A mano’
“A mano” es la nueva versión de “à emporter”. Su concepto, a parte de significar “pago inmediato del servicio que se va a consumir”, también representa una forma de prostitución no identificable, lo cual lo hace más general a escala social.
En términos de impacto en la salud pública, esta tendencia aparentemente generalizada desemboca en los datos que hoy maneja el ministerio de Sanidad sobre las enfermedades de transmisión sexual, que sitúan a Guinea Ecuatorial como el país con el mayor número de infectados del VIH en la subregión. Según la plataforma ‘Guinea Ecuatorial Salud’, la epidemia del VIH es “común” y afecta a “cualquier persona”, sobre todo a la población joven de entre 15 a 24 años, siendo las chicas las que representan el doble de infectados que los chicos. Aquello es el resultado de una ‘prostitución informal’, practicada en un entorno donde el sexo es usado como la puerta que abre el camino hacia el éxito.
La dedicación porcentual de una sociedad a la prostitución puede augurar varias implicaciones, ya sea a corto como a largo plazo, para el futuro de los jóvenes. Si muchos jóvenes ven en esta práctica una opción viable, esto puede desmotivarles a recibir educación y formarse en áreas profesionales. Además, depender de esta actividad puede conducir a una economía informal, lo cual limitaría considerablemente los esfuerzos del gobierno de construir una sociedad con una base económica sostenible y la creación de empleos dignos.
La evolución de la prostitución en Guinea Ecuatorial, reflejada en términos se observa con el cambio de estrategias y nombres que se adaptan a las dinámicas sociales. Nombres como "busca blancos", "à emporter", "ansu fati" y "a mano", han surgido para describir una actividad social con un rostro camuflado. En todo caso, si la población ve la prostitución como el mejor camino para cubrir ciertas necesidades, estamos ante un problemas serio que ralentiza el desarrollo del país, donde los ciudadanos pueden disfrutar de todo menos de una vida saludable.