El Primer Ministro visita las viviendas sociales de Urba Jet y muestra preocupación por su estado de deterioro
El Primer Ministro del Gobierno, Manuel Osa Nsue, ha realizado este miércoles una visita sorpresa a las viviendas sociales de Urba Jet, donde ha constatado graves signos de abandono y deterioro en un proyecto que debía ofrecer soluciones habitacionales dignas a la población. La inspección forma parte de su primera actividad del día y se ha centrado en esta urbanización, cuya construcción quedó ejecutada solo de forma parcial.
Según relatan, la empresa encargada de la obra habría abandonado numerosos edificios sin terminar, dejando estructuras expuestas a la intemperie. Hoy, gran parte de estas se encuentran cubiertas por una densa vegetación que ha invadido calles, accesos y zonas comunes, dificultando incluso la circulación dentro del complejo.
Durante el recorrido, Osa Nsue ha podido comprobar no solo el estado de abandono de las edificaciones inconclusas, sino también los desperfectos presentes en los bloques que sí fueron finalizados. Entre las deficiencias observadas destacan humedades avanzadas en las paredes, grietas prematuras y otros daños estructurales que, según los técnicos presentes, podrían estar relacionados con el uso de materiales de baja calidad y con la falta de supervisión en las distintas fases de construcción.
Ante este panorama, el Primer Ministro emitió instrucciones inmediatas. Ha Ordenado al Ministerio de Obras Públicas desplazar maquinaria para limpiar y despejar la zona de maleza y materiales abandonados, a fin de recuperar los accesos y garantizar una evaluación más precisa del estado real de la urbanización. Además, solicitó un informe técnico detallado que permita conocer, con exactitud, la condición actual de cada bloque afectado. “El Gobierno necesita datos reales para adoptar decisiones responsables”, subrayó Osa Nsue.
La urbanización de Urba Jet está compuesta por dos modalidades de vivienda: cuatro bloques de seis plantas que suman 96 apartamentos y 19 chalets divididos en dos unidades cada uno, para un total de 38 casas. A pesar de estar habitadas, estas viviendas presentan problemas graves derivados de una ejecución deficiente. Los residentes denuncian humedades en estado crítico, fallos constantes en la fontanería, obstrucciones recurrentes y una instalación de agua defectuosa que genera interrupciones continuas en el suministro.
Tras la visita del Primer Ministro, los vecinos esperan que las acciones ordenadas marquen el inicio de una solución definitiva a las numerosas dificultades que afectan su calidad de vida.