El nuevo Nzalang, queda mucho trabajo que hacer para Marruecos

El Estadio de Malabo fue escenario este lunes 13 de octubre de un partido que deja más interrogantes que certezas sobre el futuro de la selección nacional. El Nzalang Nacional apenas logró un empate (1-1) frente a Liberia en la última jornada de las eliminatorias rumbo al Mundial 2026, en un encuentro que evidenció las carencias del nuevo proyecto liderado por el seleccionador interino Guillermo Gannet, tras la suspensión temporal de Juan Micha.

La FEGUIFUT formó a toda prisa un equipo interino, desconvocando a varios jugadores titulares y apostando por un plantel improvisado, con mayoría de futbolistas locales y apenas unos pocos internacionales procedentes de divisiones menores europeas. 

El resultado fue un conjunto descoordinado, sin un esquema táctico definido y con notables lagunas tanto en la creación como en la defensa.
Aunque el Nzalang intentó mostrar carácter en los primeros minutos, el rendimiento general fue pobre y la falta de conexión entre líneas se hizo evidente. El empate ante una Liberia sin gran despliegue dejó a la afición con una sensación amarga y creciente preocupación de cara a la CAN Marruecos 2025, que arrancará en diciembre.

Guillermo Gannet pidió calma y confianza en el proceso " este equipo tiene potencial pero necesito tiempo",  Señaló en la rueda de prensa pos partido. Pero el tiempo no juega a su favor. El torneo continental está a la vuelta de la esquina, y la selección ecuatoguineana no ha mostrado señales de un proyecto sólido ni competitivo. Si el encuentro de este lunes fue una prueba, el veredicto es claro: el nuevo Nzalang no está apto para Marruecos, ni en físico, ni en táctica, ni en convicción.

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Fructuoso Pelayo Eyene Ovono

Periodista y redactor de la revista IMPACTUS

El nuevo Nzalang, queda mucho trabajo que hacer para Marruecos

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