ASOPGE pide explicaciones por la suspensión de un acto del Día de la Libertad de Prensa y exige la revocación de la medida
La Asociación de Periodistas de Guinea Ecuatorial (ASOPGE) ha expresado su respaldo al colectivo nacional y ha exigido la revocación de la suspensión. Reclama, además, que el evento pueda celebrarse sin restricciones, al considerar que su cancelación constituye un "atentado contra derechos fundamentales".
En un comunicado oficial difundido este 5 de mayo, ASOPGE reacciona a la decisión de suspender una mesa redonda titulada “El ejercicio del periodismo local en Malabo”, organizada por periodistas en el Centro Cultural de España. La actividad formaba parte de las iniciativas conmemorativas del 3 de mayo, fecha reconocida internacionalmente para promover la libertad de expresión y el acceso a la información.
La asociación recuerda que, desde su creación en enero de 1997, mantiene entre sus principales objetivos la defensa de los derechos e intereses de los profesionales de la comunicación, así como la promoción de una conciencia ética y profesional en el ejercicio del periodismo. En este contexto, considera que la cancelación del acto vulnera principios básicos que deberían estar garantizados.
ASOPGE denuncia “de manera categórica” lo que califica como un acto de censura, atribuido a una decisión del Ministerio de Información, Prensa y Cultura. A su juicio, impedir la celebración de una actividad de carácter profesional y reflexivo envía un mensaje preocupante sobre la restricción del espacio cívico y el debilitamiento de las libertades públicas en el país.
“La conmemoración del Día Mundial de la Libertad de Prensa no es un acto decorativo ni prescindible, sino una oportunidad para reafirmar el compromiso con la transparencia, la pluralidad informativa y el respeto a la labor periodística”, subraya el comunicado.
Según fuentes cercanas a la organización del evento, la suspensión se produjo tras recibir indicaciones procedentes de “altas esferas”. “Nos dicen que la orden viene de la superioridad”, afirmó un periodista implicado en la iniciativa, lo que refuerza la percepción de injerencia institucional en actividades independientes del sector.
Ante esta situación, ASOPGE ha planteado varias exigencias: una explicación oficial sobre los motivos de la suspensión, la revocación inmediata de la medida y la garantía de que el acto pueda celebrarse sin limitaciones. Asimismo, insta a poner fin a prácticas que, según advierte, condicionan el ejercicio libre e independiente del periodismo.
La ASOPGE también alerta sobre el impacto de estas decisiones en la imagen internacional del país, al considerar que comprometen su credibilidad y lo alejan de los estándares internacionales en materia de derechos humanos.
“El derecho a la libertad de prensa no se concede, se respeta”, concluye el comunicado, que advierte contra la normalización de cualquier vulneración de este principio esencial en una sociedad democrática.