Por falta de "seguro", agentes de tráfico emplean fuerza excesiva para reducir a un conductor en el mercado de SEMU ‎

‎Una escena de tensión y violencia se vivió en la jornada de hoy en el mercado de SEMU, donde un grupo de agentes de tráfico protagonizó un altercado con un conductor de transporte interurbano que opera en la ruta hacia la zona de Riaba.‎ El transportista interurbano denuncia agresión física durante una intervención policial por falta de seguro obligatorio.

‎Una escena de tensión y violencia se vivió en la jornada de hoy en el mercado de SEMU, donde un grupo de agentes de tráfico protagonizó un altercado con un conductor de transporte interurbano que opera en la ruta hacia la zona de Riaba.

‎Según el testimonio recabado en el lugar, el incidente se produjo cuando el conductor, cuyo nombre no ha sido revelado, llegó al mercado con su vehículo que trasladaba a mujeres dedicadas a la venta de plátanos desde áreas periféricas.

‎A su llegada, el transportista fue interceptado por aproximadamente ocho agentes de tráfico, quienes procedieron a solicitarle la documentación del vehículo. El conductor asegura haber presentado todos los documentos requeridos, incluyendo el permiso de conducir. Sin embargo, la situación se tensó cuando los agentes exigieron el seguro obligatorio del automóvil, documento del que el conductor carecía.

‎El implicado explicó que su vehículo no se encuentra actualmente en condiciones administrativas que le permitan renovar el seguro, ya que, según afirma, debe primero regularizar su situación técnica mediante la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Esta justificación no fue aceptada por los agentes, quienes le comunicaron la inmovilización del coche y le exigieron la entrega de las llaves.

‎La negativa del conductor a entregar el control del vehículo derivó en un enfrentamiento físico. Testigos presenciales aseguran que los agentes emplearon la fuerza para intentar reducir al conductor, en medio de gritos y protestas de comerciantes y ciudadanos presentes en el mercado, quienes recriminaron la actuación de los efectivos.

‎Durante el altercado, el conductor fue esposado, mientras continuaban los intentos de los agentes por hacerse con las llaves del vehículo. La situación generó una fuerte reacción entre la población, que denunció lo que consideraron un uso excesivo de la fuerza.

‎Este medio intentó recabar la versión oficial de los agentes implicados, pero estos declinaron ofrecer declaraciones en el lugar de los hechos.

‎El incidente vuelve a poner entredicho los procedimientos de actuación de los cuerpos de tráfico en situaciones administrativas y el trato hacia los conductores del transporte público, especialmente en contextos de informalidad que caracterizan parte del sector en la ciudad.

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