Caso INSESO | la directiva habría transferido fondos al Grupo KALEIMA para cubrir gastos de la empresa Altus
La gendarmeria sigue revelando nuevos datos. Se investiga la firma simultánea de tres contratos con las empresas DELOI, INVERFIN Holding y Altus para un único servicio de “diagnóstico”. En el caso de Altus, cuyo contrato supera los 200 millones de CFA, se han detectado pagos adicionales no contemplados. Entre ellos, transferencias al Grupo Kaleima, destinadas a cubrir cubrir alojamiento y alimentación de consultores.
Las investigaciones sobre la gestión del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSESO) han entrado en su fase más crítica, con la aparición de nuevos indicios que apuntan a presuntas irregularidades sistemáticas en la adjudicación de contratos y el uso de recursos públicos. La Gendarmería Nacional ha documentado recientemente prácticas como adjudicaciones dirigidas, duplicidad de servicios, pagos fuera de contrato y posibles mecanismos de desvío de fondos.
Las diligencias, iniciadas semanas atrás, describen un patrón reiterado de licitaciones que, según los investigadores, habrían sido utilizadas como “maquiavelismo jurídico” para justificar contratos previamente decididos. Muchos de estos acuerdos estarían vinculados a intereses personales de responsables de la institución. Uno de los casos más significativos es el denominado “contrato Babel”. La empresa Catering Babel, dirigida por Isabel Ndong Bindang amiga del delegado nacional adjunto del INSESO, ha reconocido públicamente que no ganó la licitación, pero fue llamada directamente para formalizar el contrato.
El servicio, anteriormente prestado por la empresa LUMECO por 37.500.000 francos CFA mensuales, pasó a costar más de 71 millones al mes, casi el doble. Las investigaciones apuntan a posibles vínculos personales con el delegado nacional adjunto, Carlos Endje, así como a un presunto reparto de beneficios tras cubrir gastos operativos. Esta práctica podría constituir comisiones encubiertas. En este sentido, la responsable de Catering Babel declaró: “Me llaman, me dice la licitación ha salido, pero como conocemos tu trabajo y como trabajas te lo vamos a ofrecer a ti. Entonces, me lo ofrecen mediante un acuerdo simple que cuando empiecen a ganar, una vez que cubra todo mis gastos: personal que está en nómina, los impuestos, un remanente para la compra; pues se repartiría lo que queda a un tanto por ciento”.
Otro foco de la investigación se centra en el hospital del INSESO en Luba, actualmente inoperativo. A pesar de no registrar actividad, se siguen facturando servicios de mantenimiento y recogida de residuos. La empresa Multiservicios Borilo, propiedad del alcalde de Luba, figura como adjudicataria de estos servicios. Sin embargo, otra empresa, Nkara Servicios, también estaría cobrando por la recogida de basura en el mismo recinto. El propio alcalde, Bienvenido Riema Lubá, ha declarado: “Hablé con los que yo vi ahí que me ayuden a a través de un contrato. Entonces, el 15 de junio me llamaron por teléfono que yo pasara a la sección jurídica y me firmaron un contrato y empecé a trabajar. No pasé por la licitación sino pasé a firmar directamente el contrato”.
Según la Gendarmería, también existe la sospecha de que el alcalde habría utilizado recursos humanos del Ayuntamiento para ejecutar trabajos vinculados a contratos privados, lo que podría agravar las responsabilidades por conflicto de intereses.
Asimismo, se investiga la firma simultánea de tres contratos con las empresas DELOI, INVERFIN Holding y Altus para un único servicio de “diagnóstico”. En el caso de Altus, cuyo contrato supera los 200 millones de CFA, se han detectado pagos adicionales no contemplados. Entre ellos, transferencias al Grupo Kaleima, propiedad del presidente saliente del Consejo de Administración, destinadas a cubrir alojamiento y alimentación de consultores, gastos que no figuran en el contrato.
Otro elemento bajo análisis es un viaje de diez días a China financiado por el INSESO, en el que participó una persona sin cargo oficial, identificada como “representante del presidente del Consejo de Administración saliente”, quien habría percibido más de cinco millones de CFA en dietas sin justificación clara.
El caso INSESO salió a la luz el pasado 10 de abril, tras un informe de auditoría correspondiente al ejercicio 2025 que detectó presuntas irregularidades de gran magnitud. Según los primeros datos, el posible desvío de fondos superaría los 7.000 millones de francos CFA. La Gendarmería ha asegurado que las investigaciones continúan y no se descarta la aparición de nuevos elementos que amplíen el alcance del caso.