Mongomo| El Papa León XIV llama a la responsabilidad colectiva: “El destino de Guinea Ecuatorial depende de sus decisiones”
El papa León XIV se ha trasladado este miércoles a la ciudad de Mongomo, en el marco de su agenda oficial durante su visita apostólica a Guinea Ecuatorial. En su homilía, el pontífice ha hecho referencia a las dificultades sociales y personales que pueden afectar a la población, asegurando que, incluso en contextos adversos, la fe debe mantenerse firme. “Dios actúa incluso en los momentos de oscuridad”.
A su llegada a la basílica de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el Papa fue recibido por el jefe de Estado, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo; la primera dama, Constancia Mangue; y el vicepresidente, Nguema Obiang Mangue, en un ambiente marcado por la solemnidad y la expectación de los fieles congregados.
Antes de iniciar la celebración eucarística, el pontífice presidió el acto de colocación y bendición de la primera piedra de la futura catedral dedicada a San Juan Pablo II, que se edificará en la ciudad de La Paz. Este gesto simbólico, cargado de espiritualidad, marca el inicio de un proyecto religioso de gran relevancia para la Iglesia católica en el país.
Durante su homilía, León XIV lanzó un mensaje directo tanto a las autoridades como a la ciudadanía, subrayando la responsabilidad compartida en la construcción del futuro nacional. “El destino de Guinea Ecuatorial depende de las decisiones que ustedes tomen”, afirmó el pontífice, en un llamado a asumir un compromiso activo en favor de una sociedad más justa y esperanzadora.
El Papa destacó que la Palabra de Dios debe ser entendida como una fuente de luz ante los desafíos de la vida y como una guía espiritual para la Iglesia. Asimismo, recordó el amor universal de Dios hacia la humanidad, un amor que, según expresó, sigue manifestándose en cada persona.
En su intervención, también puso en valor los 270 años de evangelización en Guinea Ecuatorial, calificando la conmemoración como una oportunidad para reconocer la labor histórica de misioneros, sacerdotes, catequistas y fieles laicos. “Su testimonio forma parte de una historia que no podemos olvidar”, señaló, destacando su papel en la consolidación de la fe en el país.
León XIV animó a los creyentes a asumir un rol protagonista en la difusión del Evangelio, recordando una célebre afirmación dirigida al continente africano: “Vosotros, africanos, sois misioneros de vosotros mismos”. En este sentido, subrayó que la Iglesia está profundamente arraigada en la realidad local y debe continuar creciendo con el compromiso de sus propios fieles.
El pontífice también hizo referencia a las dificultades sociales y personales que pueden afectar a la población, asegurando que, incluso en contextos adversos, la fe debe mantenerse firme. “Dios actúa incluso en los momentos de oscuridad”, afirmó, invitando a confiar más en la fuerza del amor divino que en las limitaciones humanas.
En uno de los pasajes más contundentes de su mensaje, León XIV abordó la necesidad de construir activamente un futuro mejor, basado en la justicia, la paz y la fraternidad. Insistió en que no se trata de esperar pasivamente el cambio, sino de impulsarlo mediante decisiones responsables.
Finalmente, el Papa hizo un llamado a salvaguardar la dignidad humana, especialmente la de los más vulnerables, y a trabajar por la reducción de las desigualdades sociales. Concluyó su homilía exhortando a los ecuatoguineanos a convertirse en constructores de un futuro de esperanza, reconciliación y desarrollo integral, reafirmando el papel de la fe como motor de transformación social.