Se confirman ocho fallecidos tras el derrumbe de un muro en el barrio Agrópolis de Malabo
Las labores de rescate de los cuerpos de las víctimas mortales han concluido en la tarde de este viernes, tras una intensa jornada de trabajo protagonizada por efectivos del Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja y vecinos del barrio Agrópolis, en la ciudad de Malabo. El operativo, que se prolongó durante horas, ha permitido recuperar los restos de las personas que quedaron atrapadas bajo los escombros.
El siniestro se produjo el jueves alrededor de las 14:00 horas, después de las fuertes lluvias registradas en la capital de Bioko Norte. Según los primeros indicios, la acumulación de agua habría debilitado la estructura de un muro de contención de hormigón armado, que terminó colapsando sobre una vivienda colindante en la que residía una familia numerosa.
En el interior del inmueble se encontraban nueve personas: una pareja y sus siete hijos. Como consecuencia del derrumbe, ocho de sus ocupantes perdieron la vida, según confirmaron oficialmente las autoridades tras finalizar las tareas de búsqueda.
De acuerdo con las informaciones disponibles, entre las víctimas mortales se encuentran Andréa Nguema Nguema, madre de familia y embarazada de ocho meses, así como sus hijos Francisca Mangue, Dionisia Abegue, Casiano Obama, Raimundo Eyene, Rosa Efumbeng y Susana Ayecaba. La identidad de la octava víctima no ha sido detallada públicamente hasta el momento.
Fuentes cercanas al suceso indicaron que el padre de familia, Cosme Nguema Ondo, también se encontraba en la vivienda en el momento del colapso. Sin embargo, logró sobrevivir y fue trasladado a un centro hospitalario, donde permanece ingresado bajo observación médica.
Durante las labores de rescate, diversas autoridades políticas, militares y religiosas se desplazaron al lugar de la tragedia para supervisar los trabajos y expresar su solidaridad con los familiares de las víctimas.
La catástrofe ha generado una fuerte conmoción en Malabo y ha reabierto el debate sobre la seguridad en las construcciones urbanas. Vecinos de la zona aseguran que el muro, construido en 2019 con el objetivo de proteger una edificación situada en un terreno irregular cercano a un cauce fluvial, presentaba grietas visibles desde hace tiempo.
Según testimonios recogidos en el barrio, la familia afectada habría alertado en reiteradas ocasiones a responsables comunitarios sobre el deterioro de la estructura. No obstante, dichas advertencias no habrían derivado en acciones correctivas, lo que ahora suscita interrogantes sobre posibles responsabilidades.
Este trágico suceso pone de relieve la necesidad de reforzar los mecanismos de control, prevención y supervisión en materia de construcción, especialmente en zonas vulnerables, para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en la ciudad.