Oficial: Mosengo-Omba dejará la Secretaría General de la CAF tras polémica por límite de edad

El dirigente de RDC, Veron Mosengo-Omba no continuará como secretario general de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), en medio de una creciente controversia por haber superado la edad de jubilación establecida en los reglamentos internos del organismo. La salida podría formalizarse durante la reunión del Comité Ejecutivo prevista para este viernes en El Cairo, según reveló el portal especializado AfricaSoccer.com.

De acuerdo con fuentes cercanas al órgano rector del fútbol africano, la decisión se produce tras semanas de presión interna sobre la continuidad de Mosengo-Omba, quien habría excedido el límite de edad permitido. Aunque inicialmente se contemplaba un posible escenario de destitución, personas próximas al dirigente aseguran que optó por presentar su dimisión voluntaria para evitar una confrontación pública en el seno de la CAF.

Sin embargo, miembros del Comité Ejecutivo habían advertido que, de no producirse su renuncia, impulsarían medidas formales para forzar su salida inmediata. Este pulso interno refleja el deterioro del clima institucional, descrito por fuentes internas como cada vez más “tenso” y polarizado.

En el centro de la polémica figura el Reglamento 130 de la CAF, que fija la edad de jubilación obligatoria en 63 años, con una única prórroga máxima de tres años a discreción de la presidencia. Mosengo-Omba, nombrado en marzo de 2021 con 61 años, alcanzó el límite en octubre de 2022.

El presidente de la CAF, Patrice Motsepe, le concedió una extensión de tres años, que expiró en octubre de 2025. Desde entonces, su permanencia ha sido cuestionada por diversos sectores que consideran que vulnera las normas internas.

Pese a ello, el secretario general continuó ejerciendo sus funciones, incluso durante competiciones clave como la Copa Africana de Naciones, celebrada recientemente en Marruecos. Esta situación ha reavivado las dudas sobre la gobernanza y la transparencia dentro del organismo.

La prolongación de su mandato ha puesto en evidencia divisiones dentro de la CAF y ha generado inquietud entre analistas y observadores. Algunos advierten que permitir excepciones en el cumplimiento de las normas debilita la credibilidad institucional y abre la puerta a posibles impugnaciones de decisiones adoptadas durante este periodo.

El silencio de los órganos de control interno, como los comités de Auditoría y Gobernanza, también ha sido objeto de críticas. A ello se suma el escrutinio sobre la relación de Mosengo-Omba con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, considerada por algunos como un factor que habría facilitado su permanencia.

Durante su gestión, la CAF experimentó avances en el ámbito comercial y en la expansión de sus competiciones, además de reforzar el apoyo a las federaciones miembro. También impulsó reformas orientadas a mejorar la estructura administrativa tras anteriores escándalos.

No obstante, su mandato estuvo marcado por acusaciones de favoritismo y decisiones internas controvertidas, especialmente en materia de nombramientos, que suscitaron dudas sobre la transparencia y el mérito.

La salida de Mosengo-Omba abre ahora un periodo de incertidumbre en la CAF, que carece de un sucesor claramente definido. La ausencia de un subsecretario general complica la transición y podría generar dificultades operativas a corto plazo.

Se espera que la reunión del Comité Ejecutivo en El Cairo permita clarificar el proceso de relevo y definir medidas para reforzar la gobernanza. Mientras tanto, el organismo enfrenta el desafío de recuperar la confianza institucional en un momento clave para el desarrollo del fútbol africano.

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Justo Enzema-Nzá

Licenciado en Ciencia de Información y Periodismo por la UNGE. Está muy ligado al periodismo de investigación. lleva trabajando en los medios de comunicación nacionales desde 2014.

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