La jueza decreta prisión preventiva para el médico forense José Evina por presunta obtención y manipulación indebida de restos humanos

Un hallazgo fortuito derivado de una infracción de tráfico ha destapado uno de los casos más delicados que actualmente investiga el Juzgado de Instrucción Número 2 de Malabo. La jueza instructora ha ordenado el ingreso en prisión preventiva del médico forense José Evina Mangue, adscrito al Ministerio de Justicia, acusado de un presunto delito de especial gravedad relacionado con la manipulación indebida de restos humanos.

Los hechos se remontan al pasado 20 de enero, cuando agentes de la Policía de Tráfico interceptaron el vehículo del forense en la rotonda de Arab, en Malabo, tras cometer una infracción vial. Según consta en las diligencias, el facultativo se habría negado reiteradamente a descender del automóvil, alegando que transportaba instrumentos de trabajo.

Ante la actitud evasiva, los agentes procedieron a inspeccionar el interior del vehículo. Durante el registro localizaron una bolsa de plástico blanco que contenía alrededor de cincuenta restos óseos humanos. El descubrimiento activó de inmediato el protocolo de actuación correspondiente y el médico fue puesto a disposición de la Gendarmería, que posteriormente trasladó el caso al órgano judicial el pasado 9 de febrero.

El expediente se sigue por un presunto delito contemplado en el artículo 259.2 del Código Penal vigente, relativo a la extracción y tráfico de órganos. No obstante, la investigación se centra también en la posible apropiación y custodia irregular de restos humanos.

Bajo dirección judicial, las diligencias se ampliaron. El propio imputado condujo a las autoridades hasta la morgue donde desempeñaba sus funciones. En un espacio independiente, apartado del resto de los cadáveres, fue localizada otra bolsa de mayor tamaño con numerosos restos óseos adicionales. Entre ellos figuraban huesos de distintas partes del cuerpo columna vertebral, extremidades superiores e inferiores e incluso un cráneo humano.

El conteo oficial de las piezas se realizó este jueves en presencia de la jueza instructora, el fiscal y demás autoridades judiciales, con el objetivo de garantizar la transparencia del procedimiento y preservar la cadena de custodia. De acuerdo con las primeras diligencias, los restos pertenecerían a dos personas distintas.

En su primera comparecencia judicial, José Evina declaró que los huesos corresponderían a dos cadáveres cuyos levantamientos practicó: uno en 2018, en un inmueble en construcción en Pilar Buepoyo, y otro en agosto de 2023. Reconoció que no cumplió con el protocolo establecido para la gestión y custodia de restos humanos, conservándolos en su poder durante años e incluso trasladándolos en su vehículo particular.

La magistrada considera que los hechos podrían constituir un delito de especial gravedad por sus implicaciones éticas, sanitarias y penales. Como medida cautelar, se ha decretado prisión preventiva mientras se esclarecen plenamente las circunstancias, el origen y el posible destino de los restos.

Este jueves se procedió a la entrega formal de los huesos a la morgue del Hospital Regional de Malabo, donde permanecerán bajo custodia hasta la celebración del juicio. Las investigaciones continúan en torno a un caso descubierto gracias a una intervención rutinaria de la Policía de Tráfico.

Cabe recordar que en 2014 el forense ya estuvo en el foco mediático por el denominado “caso maniquí”, tras certificar que se trataba de un cuerpo humano.

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Justo Enzema-Nzá

Licenciado en Ciencia de Información y Periodismo por la UNGE. Está muy ligado al periodismo de investigación. lleva trabajando en los medios de comunicación nacionales desde 2014.

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