Tras el anuncio del Gobierno de un nuevo transformador en Luba, la población de Batete clama por una solución a la falta de energía eléctrica
Mientras el Gobierno ha anunciado la adquisición de un nuevo transformador eléctrico para poner fin al prolongado apagón que afecta a la ciudad de Luba, la población del municipio de Batete alza la voz para denunciar una situación igualmente crítica: la falta de suministro eléctrico desde hace más de dos años.
Según testimonios de residentes, el generador que abastecía de energía a Batete dejó de funcionar hace aproximadamente 24 meses y, desde entonces, no ha sido reparado ni sustituido, sumiendo a la localidad en una oscuridad permanente. Esta situación ha tenido un impacto directo en la vida cotidiana de los habitantes, que se ven obligados a adaptarse a condiciones precarias para realizar actividades básicas.
La carencia de electricidad no solo afecta a los hogares, sino también al funcionamiento de las instituciones públicas del Estado. Oficinas administrativas, centros educativos y otros servicios esenciales operan de manera limitada o, en algunos casos, permanecen inactivos, provocando la acumulación de documentos, retrasos en los trámites y una creciente sensación de abandono entre la población.
A pesar de las reiteradas quejas y reclamaciones elevadas a las autoridades locales y a la empresa SEGESA, responsable del suministro eléctrico, los habitantes de Batete aseguran no haber recibido información clara ni un calendario concreto sobre la solución del problema. La falta de comunicación y transparencia ha incrementado la frustración y la preocupación ciudadana.
Ante este escenario, la comunidad de Batete solicita una intervención urgente del Gobierno para restablecer el servicio eléctrico, al tiempo que reclama igualdad en la atención a las necesidades básicas de todas las localidades del país, sin distinción.