El silencio de algunos dirigentes de equipos en la 50.ª Asamblea Ordinaria de la FEGUIFUT

Una asamblea debe constituir un espacio de debate abierto, sin embargo, el silencio de una parte de los dirigentes deportivos terminó dejando al descubierto una realidad preocupante.

La Federación Ecuatoguineana de Fútbol (FEGUIFUT) ha celebrado este 30 de agosto su 50.ª Asamblea Ordinaria en el Hotel Sofitel de Sipopo, con la presencia de 26 de los 27 miembros con derecho a voz y voto, además de otros invitados. Sobre la mesa había 22 puntos en el orden del día destinados a evaluar la gestión federativa, abordar las dificultades del fútbol nacional y establecer las líneas de trabajo para los próximos meses.

Sin embargo, una asamblea que debía constituir un espacio de debate abierto terminó dejando al descubierto una realidad preocupante: el silencio de una parte de los dirigentes que representan a los clubes.

Los presidentes de los equipos en la 50 Asamblea Ordinaria, tenían la ocasión para plantear sus inquietudes y exigir explicaciones sobre asuntos que afectan directamente a sus entidades. No todos lo hicieron. Algunos optaron por una participación discreta, limitada prácticamente a escuchar, votar, comer croissant y abandonar la sala después de cobrar la dieta.

Esta actitud resulta difícil de comprender si se tiene en cuenta el esfuerzo que los propios clubes han realizado durante la temporada recientemente concluida. Muchos han tenido que asumir importantes gastos logísticos y afrontar dificultades económicas para garantizar su participación en las competiciones nacionales. Por ello, una Asamblea Ordinaria debería ser, precisamente, el escenario adecuado para reclamar soluciones y defender los intereses del fútbol.

Entre los pocos dirigentes que ejercieron de manera visible su derecho a la palabra estuvieron Elviro Neftalí Nkogo, presidente del 15 de Agosto de Akonibe, campeón de la LIFGE en las categorías masculina y femenina, además de ganador de la Copa de S.E. y de la Copa de Primera Dama; Bienvenido Ateba Mangue, presidente de Leones Vegetarianos y subcampeón de la LIFGE; y Perfecto Edu Nsue, presidente de The Panther y subcampeón de la Copa de S.E., entre otros.

Las intervenciones del 15 de Agosto terminaron convirtiendo el debate en una especie de enfrentamiento entre el club y la FEGUIFUT, cuando el propósito de la Asamblea debía ser mucho más amplio: rendir cuentas, escuchar a los equipos, identificar problemas y construir soluciones colectivas.

El fútbol ecuatoguineano difícilmente avanzará mientras los intereses personales y las diferencias históricas continúen ocupando el lugar que deberían ocupar las prioridades deportivas. No basta con convocar asambleas ordinarias o extraordinarias. Hace falta valentía para hablar, responsabilidad para escuchar y voluntad para corregir.

El fútbol nacional necesita gente capaces de dejar atrás la comodidad, la hipocresía y las rivalidades personales. Si quienes tienen la responsabilidad de conducirlo no son capaces de sentarse alrededor de una misma mesa para construir y defender un objetivo común, las asambleas podrán multiplicarse, pero los problemas seguirán siendo los mismos.

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