Paul Edafetano afronta su primera crisis tras la eliminación del Deportivo Mongomo en la Copa de SS.EE.
El Deportivo Mongomo atraviesa uno de sus momentos más delicados de la temporada después de quedar eliminado este jueves de la Copa de Su Excelencia, tras caer por 1-0 frente al Akonangui FC en el Estadio de Mbini, en un encuentro correspondiente a los octavos de final del torneo.
La derrota supone el primer gran revés para el técnico Paul Princely Edafetano, quien asumió recientemente las riendas del conjunto verdiblanco con el objetivo de reconducir la situación deportiva del club. Sin embargo, el nuevo proyecto no ha conseguido todavía ofrecer señales claras de recuperación, y la presión comienza a aumentar tanto dentro como fuera de la entidad.
El único tanto del partido bastó para que Akonangui FC certificara su clasificación a la siguiente ronda y confirmara su condición de uno de los equipos más sólidos de la competición. Por su parte, el Deportivo Mongomo volvió a evidenciar los mismos problemas que han marcado gran parte de la campaña: falta de contundencia ofensiva, escasa capacidad de reacción y dificultades para cerrar los partidos en los momentos decisivos.
Tras el pitido final, la decepción era visible entre los jugadores y miembros del cuerpo técnico, conscientes de que la eliminación representa un nuevo golpe para una afición que esperaba una reacción inmediata del equipo en una de las competiciones más importantes del fútbol nacional.
La directiva del club decidió apostar por Paul Princely Edafetano tras la destitución de Severino Besekou, confiando en que el entrenador pudiera devolver estabilidad y competitividad al equipo. El técnico fue presentado oficialmente el pasado 9 de mayo con el reto de luchar por la Liga Nacional de Fútbol de Guinea Ecuatorial (LIFGE) y conquistar la Copa de SS.EE., objetivos que ahora se complican tras la temprana eliminación copera.
Con este nuevo tropiezo, el margen de error para el entrenador se reduce considerablemente. La obligación de competir por el título liguero se convierte ahora en la principal exigencia para un Deportivo Mongomo que necesita reaccionar cuanto antes para evitar que la crisis deportiva continúe agravándose en el tramo decisivo de la temporada.