Obiang Nguema traza nuevas directrices para la OEACP y urge una reforma para fortalecer su eficacia institucional
El presidente de la XI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Organización de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (OEACP), Obiang Nguema Mbasogo, insta a los países miembros a emprender reformas urgentes orientadas a mejorar la eficacia institucional y la sostenibilidad financiera del organismo.
En su discurso de clausura de la cumbre, celebrada en Malabo del 28 al 29 de marzo, Obiang Nguema destacó la necesidad de adaptar la organización a un contexto internacional cada vez más complejo, marcado por desafíos globales que requieren respuestas coordinadas.
El encuentro, que reunió a líderes y representantes de los 79 Estados miembros, se desarrolló en un momento considerado crítico para la OEACP, afectada por limitaciones financieras, debilidades estructurales y dificultades operativas que condicionan la ejecución de sus programas.
Durante su intervención, el mandatario subrayó que la cumbre ha reafirmado el papel de la organización como plataforma de concertación política, cooperación y solidaridad. “Hemos intercambiado ideas, compartido experiencias y adoptado decisiones encaminadas a reforzar nuestra capacidad colectiva frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo”, afirmó.
Obiang advirtió que el escenario internacional actual, caracterizado por tensiones geopolíticas, conflictos armados, cambio climático, desigualdades económicas y crisis alimentarias y energéticas, exige una respuesta común y articulada. En este sentido, recalcó que la OEACP “no puede permanecer inmóvil” y debe emprender un proceso de transformación que incluya la modernización de sus mecanismos de funcionamiento.
El jefe de Estado ecuatoguineano sostuvo que la Cumbre de Malabo marca “una nueva etapa” para la organización, con el compromiso de construir una institución más fuerte, dinámica e influyente en el ámbito internacional. Asimismo, defendió la necesidad de reforzar la cooperación Sur-Sur, diversificar alianzas estratégicas y promover una mayor integración económica entre los países miembros.
En materia de seguridad, insistió en que la paz, la estabilidad y la seguridad constituyen condiciones indispensables para el desarrollo sostenible. “Ningún pueblo puede prosperar en medio de la violencia o la incertidumbre”, subrayó.
Como parte de las decisiones adoptadas, Obiang instruyó al secretario general de la OEACP a elaborar, en coordinación con el Ministerio de Asuntos Exteriores, una hoja de ruta operativa para los próximos tres años. Este plan deberá priorizar la reforma institucional, la viabilidad financiera y la implementación efectiva de los programas.
El mandatario expresó su compromiso de liderar este proceso de renovación durante su mandato, apelando a la unidad y determinación de los Estados miembros.
En el ámbito financiero, varios países anunciaron contribuciones para reactivar el funcionamiento de la organización. Guinea Ecuatorial comprometió 5 millones de dólares, Angola 3 millones de euros, el Reino de Esuatini 1,5 millones de dólares, mientras que Mozambique y Ruanda aportaron un millón de euros cada uno.
Con estas medidas, la OEACP busca recuperar dinamismo y reforzar su papel en la defensa de los intereses de sus Estados miembros en la escena internacional.